La desobediencia, las rabietas, el negativismo, entre otras conductas infantiles, constituyen parte de los trastornos de conducta más habituales durante la infancia. Estos problemas pueden resultar muy perturbadores para los padres y los profesores, dado que suelen suponer un desafío a su autoridad y a un cuestionamiento propio de su rol como educador. Estos problemas, lamentablemente, parecen ir incrementándose en magnitud y frecuencia si no se corrige a tiempo, ya que los niños pueden volverse exigentes, intolerantes y pueden llegar hasta la agresión hacia su entorno, si sus demandas no son satisfechas inmediatamente. Son niños que no admiten el NO.

Se encuentra literatura en la que refiere que estos niños son incapaces de sentir sus propias emociones y las de los otros, otros pueden ser debido a factores genéticos, como también de la educación recibida, pero estos factores son sólo parte del problema.

La conducta se aprende desde los primeros momentos de la vida del niño. Conocer a tiempo las leyes que rigen el aprendizaje es bueno para educar.

A continuación encontrará algunas recomendaciones que le ayudará a usted como padre para educar a su hijo:

1.Usted y su pareja pónganse de acuerdo sobre la educación de sus hijos.
2.Realice actividades de convivencia con su pareja.
3.No involucre a sus hijos en sus problemas personales, laborales y de pareja.
4.Elabore un calendario u horario de actividades, en el que se incluyan todas aquellas actividades que sean favorables al desarrollo del niño.
5.Es importante que organice la actividad del niño, de tal manera que no existan momentos en que no tenga nada que hacer y se presenten conductas inapropiadas, como hacer berrinches o ver la TV. de manera excesiva.
6.Mantenga a su niño ocupado y también es importante que mantenga a su niño bajo observación constante,
7.Conviva con su niño. Procure realizar una actividad diaria con el niño, por ejemplo caminar, salir a jugar, contarle cuentos, etc.
8.Organice el espacio físico del hogar explicando al niño la función que tiene cada uno de los lugares de la casa así como las limitaciones de estos.
9.Enséñele que haga cada cosa en su lugar.
10.Para controlar la conducta del niño no utilice el castigo, al contrario debe usted premiar al niño cuando se comporte apropiadamente.

Los teóricos y profesionales reconocen que muchas de las técnicas de asesoría psicológica y artes expresivas, no transforman de inmediato los comportamientos inaceptables en aceptables. Es necesario poner en práctica técnicas de manejo conductual para interferir en los comportamientos inaceptables.

Los maestros también tienen la responsabilidad de intervenir en los comportamientos del niño cuando:

1.Representen un peligro real.
2.Sean perjudiciales psicológicamente para el menor y los demás.
3.Provoquen a una excitación excesiva, pérdida de control o caos.
4.Impidan que continúe el programa.
5.Conduzcan a la destrucción de la propiedad.
6.Promuevan la difusión de actitudes negativas en el grupo.
7.Conduzcan a conflicto con otras personas fuera del grupo.
8.Pongan en peligro la salud mental y la capacidad de funcionamiento del profesional.

 

Lic. Claudia Cáceres Le Breton
Psicóloga
Clínicas Maison de Santé