Uso de Inhaladores

¿Qué es un Inhalador?

Un inhalador es un dispositivo utilizado para suministrar un medicamento en forma de aerosol para ser inhalado. Se utiliza para el tratamiento de enfermedades obstructivas de la vía aérea como el asma o las enfermedades pulmonares obstructivas. Son fácilmente transportables. Al dispensarse en pequeñas dosis se puede conseguir un gran beneficio en el asma y otras enfermedades pulmonares sin grandes efectos secundarios. La medicación está disuelta en un líquido y encerrada en un depósito hermético. Este se encuentra cubierto por una pieza de plástico, que al presionarla sobre el depósito libera medicación a través de una pieza bucal.


Las principales ventajas de los inhaladores son:

  • Acceso rápido al sistema respiratorio.
  • Inicio de la acción de medicamento de forma rápida.
  • Se requiere una dosis menor de principio activo.
  • Disminución de los efectos secundarios.

El principal inconveniente es la necesidad de entrenamiento en la técnica de administración. Se debe saber utilizar correctamente el inhalador y tener claro cuál es la dosis terapéutica prescrita. En caso de duda, se debe consultar al médico o farmacéutico.

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Inhaladores de cartucho presurizado convencional.

 

Están formados por:

  • Cartucho: es un dispositivo cilíndrico metálico que contiene el fármaco.
  • Una válvula de dosificación que sirve para liberar una dosis controlada en cada presión.
  • Un contenedor externo de plástico.

 

Técnicas de uso

  • Agítelo vigorosamente para mezclar el medicamento y sobre todo se libere la salida del mismo por depósitos (residuos) generados en el tubo de expulsión.
  • Quite la tapa de la pieza bucal.
  • Tome el inhalador en su mano.
  • Ponga su dedo índice sobre el cartucho y hacia arriba, la pieza de plástico queda hacia abajo sobre la pinza del dedo pulgar y la palma de la mano.
  • Debe poner la pieza bucal a 1 o 2 cm de los labios (o entre los labios).
  • Expire (sople) todo el aire de sus pulmones.
  • Vuelva a inhalar lentamente y de forma profunda, a la vez debe presionar el cartucho con el dedo índice, siendo necesaria la salida del medicamento antes de finalizar la inspiración total.
  • Cierre la boca y mantenga la respiración al menos 10 segundos. Después puede respirar normalmente.
  • Si debe realizar más de una inhalación, debe esperar entre 1 y 5 minutos entre cada inhalación.


La deposición del medicamento y la técnica se puede mejorar adicionando al inhalador presurizado de dosis fija un “espaciador”.
Las funciones principales del espaciador son evitar los problemas de la coordinación, entre la pulsación del inhalador y la inhalación, se hace más lenta la llegada del aerosol a la boca, lo que minimiza la deposición del medicamento en la boca y la orofaringe y el efecto de irritación y tos, del propelente que tienen estos inhaladores y aumenta la deposición de medicamento activo al árbol traqueo bronquial.
 

La técnica a utilizar usando un espaciador incluye los siguientes pasos:

  • Agitar el inhalador presurizado.
  • Colocar en el espaciador.
  • Colocar el espaciador en la boca.
  • Efectuar un disparo del inhalador.
  • Inhalar despacio y profundo.
  • Sostener la respiración por 10 segundos.
  • Exhalar.
  • Esperar un minuto.
  • Repetir todos los pasos anteriores.

 

Otro tipo de inhaladores son los de polvo seco. Estos inhaladores no contienen propelentes y el tamaño de la partícula generada es menor de 10 microgramos por lo que son partículas respirables y que alcanzan una alta deposición dentro de los bronquios y los pulmones, si se hace la inhalación con la técnica adecuada.

 


La técnica a utilizar con inhaladores de polvo seco incluyen los siguientes pasos:

  • Verificar que el aparato esté listo para utilizarse (mover a la siguiente dosis y/o la cápsula para inhalar ya destruida).
  • Realizar una exhalación.
  • Colocar al aparato en la boca.
  • Realizar una inspiración rápida y profunda.
  • Sostener la respiración 10 segundos.
  • Exhalar.


Recomendaciones para el correcto uso de los inhaladores

 

Mediante estos métodos o técnicas de uso, se consigue un mejor depósito del medicamento en el pulmón, por ello hace más efecto, con un menor depósito en la boca y la lengua. Esto impide la presencia de molestias diversas como sequedad, afonía, hongos, etc.; por ello es importante enjuagar la boca y cepillar los dientes luego de usar algún inhalador, especialmente si este contiene corticoides, como en el caso de la “beclometasona” porque podrían aparecer hongos e infecciones en la boca.

 

El error más común en los pacientes asmáticos es no agitar el inhalador antes de usarlo y además, creyendo equivocadamente que recibirán una dosis mayor, presionan dos veces el inhalador en una sola inspiración.
Lo correcto es primero agitar el inhalador antes de usarlo, luego presionarlo haciendo un “puff” para una primera inspiración y retener la respiración por 10 segundos toda vez que se pueda. Luego esperar un minuto para una segunda inspiración, de tal manera que el medicamento ingresa de forma correcta al organismo; si se inhala dos veces seguidas, sin hacer la pausa, es como si se hiciera una vez y si no se agita antes de usarlo, tampoco ingresará al organismo la dosis necesaria para controlar la crisis.

 

Advertencias y consecuencias del mal uso de los inhaladores.

Una crisis asmática podría terminar con la muerte de la persona como consecuencia del cierre de sus bronquios, lo que le impide respirar y recibir oxígeno, por ello el uso adecuado del inhalador puede salvar la vida de personas asmáticas.

 

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